5 MOTIVOS PARA RECHAZAR UNA DIETA VEGETARIANA

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¿Cuántas veces has escuchado los innumerables argumentos de los vegetarianos para que dejes de consumir carne? “La dentadura de los humanos no es como la de un carnívoro, la carne produce cáncer, la carne dura tres días en el organismo, la carne engorda, etcétera”.
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Pueden tener razón en parte; pero solemos olvidarnos de todos esos argumentos cuando nos muestran un suculento filete de res o una gran hamburguesa doble queso. Podrá sonar extraño, pero la única manera en que muchos dejarán de comer carne, es cuando les arrebates el filete de sus platos; y en Mis Curiosidades te explicaremos porque:

EL CUERPO HUMANO ESTÁ DISEÑADO PARA COMER CARNE:

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Gracias a los milagros de la evolución, los seres humanos pueden sobrevivir muy bien llevando una dieta sin carne. Pero esto no quiere decir que seamos herbívoros naturalmente. En el 2003, científicos establecieron que nuestros ancestros consumían carne hace más de 2.5 millones de años. En otras palabras, esa delicioso trozo de carne a la barbacoa no es un icono de la decadencia moderna; es parte de nuestra dieta tradicional, y hay un montón de otras pistas también. En primer lugar, nuestros cuerpos carecen del organismo necesario que generalmente se asociaría con el de los herbívoros. Por ejemplo, no tenemos cuatro estómagos, ninguna capacidad para descomponer la celulosa, o la clase de tracto intestinal que la mayoría de herbívoros poseen. En segundo lugar, los dientes son, evidentemente, diseñados para manejar ambas dietas carne y vegetales.

ESTAMOS EN ESTE PUNTO DE LA EVOLUCIÓN GRACIAS A LA CARNE:

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Hay muchas cosas acerca de nosotros, que aún pueden parecer extrañas para nosotros mismos como humanos. Para comenzar, nuestro cerebro aparentemente no debería ser así de grande. Si nos fijamos en la mayoría de las especies de primates, el tamaño del cerebro aumenta con el tamaño del cuerpo, pero en los seres humanos, las proporciones son bastante notables. Luego está la complejidad añadida de nuestro cerebro, el cual está tan repleto de neuronas que es capaz de albergar pensamientos individuales, casi o más que las estrellas que alberga el universo. Entonces, ¿qué nos hace tan especiales? Bueno, de acuerdo con un estudio del 2011, esto se debe a nuestro apetito por la carne.

Es real: investigadores de España identificaron signos de desnutrición en el cráneo que data de un niño de hace 1.500.000 años, en consonancia con una dieta deficiente libre de carne. Lo interesante de esto es que sugiere que estábamos tan acostumbrados a comer carne en ese entonces, que nuestro cerebro no podría desarrollarse sin ella. Ya que no comenzamos cocinar nuestra comida hasta mucho después de que nuestros cerebros se hicieron supernova, el único candidato probable para nuestra dieta calorífica es la carne. Lo que significa que sólo somos capaces de tomar decisiones lógicas como el vegetarianismo porque originalmente comíamos otros animales.

OTROS PRIMATES TAMBIÉN COMEN CARNE:

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Un argumento a menudo presentado por los vegetarianos militantes es que los humanos son los únicos primates que se han dedicado a comer carne. Bueno, pues hay un dato bastante interesante para contrarrestar dicho argumento “sólido” presentado por los vegetarianos.

En 1960, Jane Goodall observó que los chimpancés cazaban y comían otros animales en su hábitat natural. En los años siguientes, se ha demostrado que ciertas comunidades de chimpancés comen alrededor una tonelada de carne al año. En otras palabras, se trata mucho más que complacer antojos ocasionales, y es algo que sin duda hace parte de su alimentación, es algo necesario para ellos. Y no sólo eso, sino que al parecer utilizan la carne sacrificada para obtener una ventaja “político-reproductiva” sobre los otros. Así que, para recapitular: a nuestros primos evolutivos les encanta un buen bistec.

EL DAÑO AL MEDIOAMBIENTE:

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Recientemente muchos vegetarianos han asumido que consumir carne es mucho más perjudicial para el medioambiente que consumir productos a base de soya. Pero no siempre es el caso. Por ejemplo, si comparas los animales que han sido criados ecológicamente con el tofu producido industrialmente.

Las cantidades de tierra son necesariamente mayores, el tratamiento y la recolección de la soja implica más combustibles fósiles, y el producto final generalmente tiene que recorrer grandes distancias si vives en un lugar como Gran Bretaña, donde el clima es muy, muy malo para el cultivo de sustitutos para la carne . En pocas palabras: esa hamburguesa insípida de mal gusto que estás comiendo para preservar el futuro de nuestro planeta; podría ser en realidad más contaminante para el planeta que una deliciosa hamburguesa de carne de vaca que ha sido criada cerca de tu casa, y no ha tenido que recorrer grandes distancias, posiblemente a través de camiones, barcos, aviones, más camiones (que han utilizado muchísimo combustible) que han contaminado más el planeta.

NO NECESARIAMENTE SE TIENE QUE RELACIONAR CON LA CRUELDAD ANIMAL:

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Por supuesto que uno de los grandes argumentos en contra del consumo de carne es la crueldad animal. Y si lo miras bien, meter un montón de pollos juntos en una jaula y darles de comer hasta que estén demasiado gordos para después sacrificarlos, pues no es algo que suene muy bonito. Incluso si se le das al animal la mejor vida posible, hay que reconocer el hecho de que estés matando a una criatura sensible por una sencilla razón, “la cena”. Así que es bastante fácil ver por qué algunas personas simplemente de plano se niegan a comer carne.

Sin embargo, esto está a punto de cambiar. Gracias al científico holandés Willem van Eelen, ahora nos encontramos en una etapa en la que podemos cultivar hamburguesas en un laboratorio. Así te parezca difícil de creer; ahora estamos tan avanzados como especie que podemos cultivar un trozo de carne en un laboratorio sin tener que implicar la muerte de una vaca. Sin embargo, la tecnología todavía es demasiado cara para la producción masiva de hamburguesas cultivadas en laboratorio. El primer laboratorio con este tipo te tecnología tuvo un costo de $ 300.000. Pero hay buenas noticias; ya que este equipo de científicos aseguran que en tan solo una década podremos estar consumiendo carne económica de este tipo de laboratorios. 
En ningún momento pretendemos burlarnos de los vegetarianos; simplemente queremos que respeten nuestra decisión de comer carne; y hacerles ver que biológicamente hemos evolucionado para comer carne; lo cual necesariamente no nos hace carnívoros. También es importante tener en cuenta que como mencionamos anteriormente, el razonamiento y la lógica de los humanos evolucionó, gracias al consumo de carne. Y está bien, se puede vivir con una dieta vegetariana, pero el consumo moderado de carne no es perjudicial.

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