COMER A CUALQUIER HORA, ¿ESTÁ BIEN O MAL?

Foto Crédito: Pixabay ¿Estás acostumbrado a comer tres veces al día? Es lo que te enseñaron desde niño, en casa y en la escuela. Pero ¿siempre fue así? ...
publicado por
Lara Gonzalez avatar
hace karma
1

Foto Crédito: Pixabay
¿Estás acostumbrado a comer tres veces al día? Es lo que te enseñaron desde niño, en casa y en la escuela. Pero ¿siempre fue así? ¿Comían nuestros antepasados tres veces al día? ¿Padecían de constantes enfermedades como la diabetes, obesidad, enfermedades cardíacas, etcétera? Bueno, sólo empieza por mirar a la hora que te acuestas; la cantidad de porciones  que te comes al día, y después de leer este artículo tendrás una mejor comprensión del porqué de los hábitos alimenticios de la sociedad en la que hemos nacido y sido criados la mayoría de nosotros.

También podría interesarte: ¿CONOCE LA CAUSA DE LA CALVICIE?

Sin embargo hacer un ayuno intermitente, es decir, comer de forma irregular y descontinuada, puede ayudar a prevenir la obesidad y las enfermedades relacionadas que se producen en gran parte debido a las prácticas de la sociedad moderna, de acuerdo con un estudio llevado a cabo por investigadores dirigidos por Mark P. Mattson, del Instituto de Envejecimiento Nacional en Baltimore, EE.UU… Los investigadores revisaron los estudios anteriores sobre el ayuno intermitente y llegaron a la conclusión de que este patrón de alimentación puede ser más saludable que comer tres comidas al día o comer cuando deseas.

La obesidad, y las condiciones como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y la enfermedad de Alzheimer se han vuelto muy comunes en la sociedad moderna. Para entender por qué, Mattson y su equipo estudiaron el comportamiento de los mamíferos silvestres y los seres humanos primitivos cazadores-recolectores. Descubrieron que, contrario a los humanos modernos y los animales domésticos, los carnívoros salvajes matan y comen solamente unas cuantas veces por semana. Los seres humanos que en un principio eran cazadores-recolectores comían de manera intermitente, de acuerdo a los momentos en los que pudieran obtener sus alimentos.

En cuanto a la obesidad, las enfermedades del corazón y la diabetes; son más bien raras entre los mamíferos silvestres y entre los cazadores-recolectores; pero si son muy comunes en los humanos modernos que viven en las sociedades industriales; y también se están convirtiendo cada vez más comunes en las mascotas. Los investigadores sugieren que las conductas que se desarrollaron después de las revoluciones agrícola e industrial provocaron cambios en nuestros cuerpos que afectan nuestra capacidad de metabolizar los alimentos.

Según el equipo de Mattson, los mamíferos tienen adaptaciones para sobrevivir cuando la comida escasea. Por ejemplo, nuestro hígado puede almacenar y liberar glucosa para proporcionar energía rápida. Podemos utilizar el tejido adiposo para el almacenamiento de energía a largo plazo.

Nuestros ritmos circadianos  (ciclo de vida diario ligado a la cantidad de luz) controlan, entre otras cosas, nuestra digestión; afectan nuestro hígado y los tejidos adiposos. El cambio al hábito de las tres comidas estándar al día, se produjo después de la revolución agrícola, cuando la comida se volvió continuamente disponible, perturbando así nuestros relojes circadianos. La revolución industrial y la invención de la luz artificial cambiaron nuestros ciclos de sueño y vigilia, ampliaron este trastorno, por lo que es más difícil para nosotros a metabolizar los alimentos de manera eficiente. Los trabajadores que tienen turnos de noche, tienen un riesgo particularmente alto de desarrollar enfermedades metabólicas, de acuerdo con este efecto.

Nuestros antepasados no tenían acceso a las a luces artificiales, disponían de antorchas; fogatas, etcétera para iluminarse en las noches. Sin embargo la mayoría iban a dormir en cuanto el sol se ocultaba. De ahí viene el famoso dicho de “acostarse con las gallina”, que seguramente lo habrás escuchado de alguno de tus abuelos. Y cuando hablamos de nuestros antepasados no necesariamente estamos refiriéndonos a los cavernícolas; ya que quizás a tus abuelos o bisabuelos les tocó vivir sin las luces artificiales nocturnas. ¿De qué manera nos afecta la luz nocturna entonces?  Bueno, las luces artificiales podrían ser culpables de la obesidad en muchas personas; porque anteriormente los humanos se acostaban recién llegaba la noche; pero cuando llegaron las luces artificiales los humanos comenzaron a tener vida nocturna (no necesariamente en las calles). Y al estar durante más tiempo despiertos se afecta el reloj circadiano del organismo humano. Por lo que al estar despierto el cuerpo comienza a pedir calorías para poder seguir funcionando. Entonces es allí donde viene la famosa tercer comida del día; la cual podemos relacionar con la posterioridad a la revolución industrial (qué trajo la luz artificial) y la revolución agrícola (que trajo la disponibilidad de los alimentos en cualquier momento del día).
En ningún momento el estudio sugiere que debamos suprimir la tercera comida del día; más bien nos lleva a entender el porqué de las tres comidas al día; de acuerdo con el estilo de vida moderno que llevamos; y mucho más cuando la mayoría de nosotros no conocemos o no hemos experimentado un estilo de vida diferente a este; ya que hemos nacido dentro de este estilo de vida. Este estudio también nos ayuda a comprender porque hay muchas enfermedades relacionadas con los desórdenes alimenticios (como la diabetes, la obesidad, enfermedades cardiacas) que no padecen otras especies, y que difícilmente llegaron a experimentar nuestros ante pasados.

Déjanos tus comentarios… son muy importantes para nosotros.

Palabras relacionadas: