Descubriendo la increíble Catedral de Sal de Zipaquirá, en Colombia

(almomento360.com – 19/10/2015) Descubriendo a este Candidato en 2007 a convertirse en una 7 Maravillas del Mundo Moderno tras ser elpatrimonio cultural ...
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(almomento360.com – 19/10/2015) Descubriendo a este Candidato en 2007 a convertirse en una 7 Maravillas del Mundo Moderno tras ser elpatrimonio cultural más votado de Colombia, la Catedral de Sal de las minas de Zipaquirá, a 40 kilómetros de Bogotá, se proclama como uno de los mayores highlights a nuestro paso por el país de Gabriel García Márquez, las palenqueras y los cafetales.

Sal, luces y devoción

Antes de ser conquistada por los españoles alrededor del año 1600, Zipaquirá, una de las ciudades más bellas del centro de Colombia, era uno de los mercados de sal más prósperos del país gracias a la presencia de unas minas que llevaban siendo explotadas desde el siglo V.

Durante los siglos que transcurrieron desde la conquista, los mineros se aglutinaban en uno de los rincones subterráneos de la mina para rendir tributo a la Virgen del Rosario, la conocida como “Patrona de los mineros”, una adoración que se vería traducida en la construcción de una pequeña catedral en las entrañas de las minas en 1954, hasta su posterior abandono a finales de los años 80.

En 1991, visto el potencial que suponía la construcción de una nueva catedral en un entorno único donde no sólo se respetaba el entorno natural sino también se homenajeaba al folclore de una de las zonas más características de Colombia, el gobierno erigió la Nueva Catedral de Sal de Zipaquirá entre 1991 y 1995. Con el paso del tiempo, la catedral se ha convertido en uno de los mayores atractivos de la zona para unos turistas que deben descender 180 metros hasta toparse con un famoso calvario envuelto en luces púrpuras y custodiado por figuras excavadas en la paredes salinas.

La Catedral de Sal de Zipaquirá por dentro

Lo primero que encontraremos al atravesar los pasillos serán las catorce estaciones del Viacrucis esculpidas en las paredes de la mina. Entre luces diáfanas, entramos en la zona de la Cúpula, posiblemente el lugar más fotografiado de la catedral, en donde la cruz yace bajo un socavón en el techo a modo de cúpula, representando el Cielo como símbolo envolvente de tan católico icono.

Finalmente, penetramos en una sala dividida al mismo tiempo en tres dependencias que simbolizan el nacimiento, vida y muerte de Jesucristo; todo ello, claro está, esculpido en sal.

Algunos de los paquetes de visita a la catedral ofrecen también la posibilidad de asistir a la proyección de Guasá – Tesoro de un pueblo, un corto en 3D que analiza la construcción del complejo y el origen minero del mismo.

Por último, quienes deseen profundizar en el tratamiento sostenible de estas minas, el Parque de la Sal, anexo a la catedral, se convertirá en todo un hallazgo para los amantes del ecoturismo.

La Catedral de Sal de Zipaquirá es uno de los monumento más peculiares de América Latina dada la perfecta unión entre arquitectura, recursos naturales y un simbolismo religioso cuyo enfoque nunca fue tan psicodélico y acertado como el que Colombia emprendió hace casi 25 años.