‘Ahí os quedáis’, la gran familia americana

Las relaciones familiares han sido desde siempre uno de los temas que más ha interesado al séptimo arte, tanto por la multitud de historias que se pueden ...
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Cartel de 'Ahí os quedáis'

Las relaciones familiares han sido desde siempre uno de los temas que más ha interesado al séptimo arte, tanto por la multitud de historias que se pueden sacar como por la mayor facilidad para conseguir la empatía con el mayor número posible de espectadores. Esto es algo que ha acabado volviéndose en su contra, pues ha llegado un punto en el que es prácticamente imposible contarnos algo que no hayamos visto tantas veces.

Eso es exactamente lo que sucede en el caso de ‘Ahí os quedáis‘ (‘This is Where I Leave You’, Shawn Levy, 2014), la enésima comedia dramática sobre una reunión familiar en la que todos sus integrantes pasan por un momento complicado y que basa su atractivo en su llamativo reparto. Insuficiente tanto para competir de tú a tú con ‘Torrente 5: Operación Eurovegas’ (Santiago Segura, 2014), el gran estreno de esta semana, como para dar forma a una buena película. Mala tampoco es, pero lo mejor que puede decirse de ella es que su existencia no llega a resultar molesta.

La falta de sorpresas de ‘Ahí os quedáis’

Los protagonistas de 'Ahí os quedáis'

Os aseguro que sabréis de inmediato la práctica totalidad de lo que va a suceder si echáis un vistazo al argumento de la película, ya que el guión de Jonathan Tropper, también autor de la novela en la que se basa ‘Ahí os quedáis’, sigue al pie de la letra los lugares más comunes de este tipo de historias, sorprendiendo solamente con un giro hacia el final que aún no tengo del todo claro hasta qué punto me resulta gratuito. Eso sí, se agradece que no caiga en el error de querer dar un tono demasiado intenso a la historia, algo que habría sido la puntilla definitiva.

Una puesta en escena incisiva era una de las posibles soluciones para que la sobrecarga de tópicos no se haga pesada, pero nadie esperaba que eso sucediera con Shawn Levy, un director meramente funcional -él pone las cámaras, evita que haya planos que desentonen y confía en que el trabajo de los actores y del montador haga que todo luzca bien-, tras las cámaras. De hecho, Levy prefiere apostar por la mayor ligereza posible, lo cual se traduce en una ausencia de esos molestos subrayados visuales o musicales, algo que agradecí.

Visualmente del montón y repetitiva en lo argumental, ‘Ahí os quedáis’ está en esos apartados apenas por encima de una Tv Movie, pero no una de las muy buenas que se hacen ocasionalmente durante los últimos años, sino esas producciones más olvidables que algunas abuelas encuentran a veces en sus televisores cuando no tienen que ver a otra mujer luchando por la custodia de los hijos u otro secuestrador -o asesino- haciendo de las suyas. Hay mejoras en el tono, en ningún momento ofensivo y que da pie a alguna escena ligeramente inspirada -aunque no esperéis rastro alguno de “verdad”-, pero poco más.

Buenos actores, personajes discretos

Jason Bateman y Adam Driver en 'Ahí os quedáis'

Ya he dado a entender que su reparto era el único motivo por el que sentía algún interés hacia ‘Ahí os quedáis’, pues puede que sea cierto que, con la excepción de Jane Fonda y Rose Byrne -aunque esta última también es popular por su participación en ‘Damages‘-, sus protagonistas sean más conocidos por sus apariciones en la pequeña pantalla, pero todos ellos me han demostrado que son actores a tener en cuenta. Por desgracia, prácticamente ninguno de ellos es capaz de poder lucirse en personajes un tanto anodinos, por lo que lo que recibimos por un lado lo perdemos, en medidas variables, por el otro.

Los que mejor parados salen son Jason Bateman, gran protagonista del relato y principal responsable de que el interés no se venga abajo a marchas forzadas por las tareas de equilibrismo que hace para que el dramatismo ligero dominante no muestre que no consigue del todo su objetivo en ninguna de sus vertientes -no emociona en ningún momento y como comedia nunca va más allá de ser agradable-, y Adam Driver, aunque justo es señalar que este último está empezando a acomodarse en el rol de entrañable caradura que se resiste a madurar, algo que imagino que cambiará cuando le veamos en ‘Star Wars. Episodio VII’ (J.J. Abrams, 2015).

En el resto se detecta ocasionalmente que su talento está muy por encima del material a su disposición, pero también que no terminan de encajar en sus personajes -a Tina Fey le hubiese venido bien que el suyo tuviese más presencia cómica-, que están terriblemente desaprovechados -pienso sobre todo en un intrascendente Corey Stoll– o que su presencia en el relato está demasiado supeditada a las necesidades de otro personaje -lástima que en Hollywood sigan sin saber cómo extraer todo el jugo a Rose Byrne-. Eso sí, no hay nadie que no esté como mínimo correcto, pero la película requería mucho más que eso para poder brillar.

Escena de la película 'Ahí os quedáis'

En definitiva, ‘Ahí os quedáis’ es una de esas muchas películas olvidables que se estrenan a lo largo del año y que sólo funcionan bien si su visionado tiene lugar un día que estés tumbado en tu sofá cansado y aburrido, es decir, durante esos momentos en los que no somos especialmente exigentes y no nos paramos a pensar en lo visto que está ya todo y que incluso sus virtudes son de perfil bajo. Con todo, ya le vale para ser mejor que la, aunque mejor de lo esperado, floja quinta entrega de las aventuras de Torrente.