‘Ahora o Nunca’, risas inexistentes

Hace poco más de un año llegaba a los cines ‘Ocho apellidos vascos‘, una simpática comedia costumbrista que suponía el debut como protagonista ...
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Cartel de 'Ahora o Nunca'

Hace poco más de un año llegaba a los cines ‘Ocho apellidos vascos‘, una simpática comedia costumbrista que suponía el debut como protagonista en una película del cómico Dani Rovira. Todos sabemos ya el enorme éxito que tuvo la cinta dirigida por Emilio Martínez-Lázaro y no tardaremos demasiado en ver una secuela que ojalá sea al menos tan entretenida como la primera entrega.

Me ha llamado la atención que Rovira haya tardado tanto en estrenar otra película, ya que lo suyo en estos casos es aprovechar el tirón lo antes posible. Él prefirió tomárselo con calma, quizá pensando en que no es buena idea saturar al espectador, y es mañana 19 de junio cuando llega a los cines ‘Ahora o nunca‘, la nueva comedia que él protagoniza y donde queda muy claro que el guión de ‘Ocho apellidos vascos’ era su mayor virtud, porque aquí el libreto no está a la altura y eso se traduce en un quiero y no puedo continuo.

Ahora o nunca‘ y la importancia del guión

María Valverde en 'Ahora o nunca'

Muchos de vosotros recordaréis la pequeña polémica que se montó tras los últimos premios Goya por el olvido de Borja Cobeaga y Diego San José, guionistas de ‘Ocho apellidos vascos’, durante los discursos de agradecimiento de los premios que se llevó la película. Ese ninguneo sirvió para recordarnos que el guión de una película es algo que muchos pasan por alto a la hora de valorar sus virtudes, pero su importancia es notable y hay casos en los que es lo que realmente sujeta la película, siendo la comedia uno de los mejores ejemplos de ello.

Con esto no me olvido de la importancia de contar con alguien que tenga la suficiente gracia para entregar al público los diferentes gags, pero considero imposible que alguien convierta en oro lo que en su origen era basura. En el caso de ‘Ahora o Nunca‘ sería bastante excesivo calificar el guión de Jorge Lara y Francisco Roncal, que hace bien poco también escribieron la estimable ‘Zipi y Zape y el club de la canica’, como una basura, pero sí que carece de chispa y, sobre todo, talento para crear gags divertidos y para establecer el timing adecuado para que estos puedan funcionar.

Escena de la película 'Ahora o nunca'

En lo referente a su estilo, ‘Ahora o nunca‘ apuesta por una poco eficaz mezcla de tópicos españoles en el extranjero con un toque más suave, casi británico, y con ocasionales salidas de tono que recuerdan a ciertos excesos de la comedia americana actual. Es un cóctel extraño que nunca llega a conseguir el equilibrio necesario para que los cambios fluyan con la suficiente naturalidad -si acaso todo lo contrario, pues da la sensación de forzar más de la cuenta– como para poder hacerte reír o al menos arrancarte una sonrisa con regularidad. De hecho, es su lado más dramático donde la cosa funciona mejor.

No me cabe duda de que María Ripoll podría haber matizado varios de los defectos a través del trabajo de puesta en escena, pero la cosa se complica cuando el humor de la película funciona más por la acumulación de hechos al estilo, por poneros un ejemplo que imagino que todos conoceréis, de la notable ‘¡Jo, qué noche!‘ (After Hours) que por la eficacia individual de algún momento concreto. Lo que sí me gustaría aplaudir es que demuestra una inventiva visual a años luz de la exhibida por Martínez-Lázaro en ‘Ocho apellidos vascos’, tomando varias decisiones adecuadas para potenciar algunas escenas, pero la forma sirve para poco si el contenido falla de esta manera.

Dani Rovira no hace milagros

Dani Rovira en 'Ahora o Nunca'

Creo que no me he llegado a reír ni una sola vez con la faceta como monologuista de Dani Rovira, pero en ‘Ocho apellidos vascos’ me demostró que podía ser un cómico aprovechable. Aquí vuelve a intentarlo y demuestra sentir hasta cierto entusiasmo por el material que tiene entre manos, y lo mismo puede decirse de una María Valverde a la que no recordaba haber visto nunca en una comedia. Además, hay suficiente química entre ellos, lo cual se nota cuando realmente comparten escena -que es muy poco-, pero simplemente no pueden hacer milagros.

Lo mismo podría aplicarse al resto del reparto, ya que todos ellos muestran una entrega encomiable -incluso aquellos con apariciones menores o los que están directamente desaprovechados- que hace que a uno le dé aún más rabia que ‘Ahora o Nunca‘ simplemente no sea divertida. Lo que sí consiguen los actores -y algunos apuntes de puesta en escena de Ripoll- es que la película nunca llegue a ser realmente aburrida. Algo es algo.

En definitiva, Ahora o nunca‘ es una mala comedia con la que no llegué a reírme ni una sola vez por mucho que sus actores hicieran todo lo posible para lograrlo. Su verdadero problema es no contar con un guión a la altura de las circunstancias y esto provoca que acabe siendo una propuesta mediocre con un nivel similar al del otro estreno de esta semana que os comenté ayer. La verdad es que si queréis ir al cine esta semana, será mejor que os fijéis en otros de los títulos que llegue mañana a las salas españolas o aprovechad para recuperar algo que se os haya quedado pendiente.