‘American Ultra’, juego de espías

Un muchacho, Mike Howell, que trabaja en un bazar descubre que forma parte de una peligrosa conspiración. El motivo es que él ha sido programado como arma ...
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Ana Capreo avatar photo
hace karma
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Un muchacho, Mike Howell, que trabaja en un bazar descubre que forma parte de una peligrosa conspiración. El motivo es que él ha sido programado como arma para matar por una siniestra agencia gubernamental. Pero Mike ama la marihuana y a su novia y su odisea no será exactamente frenética. Ni exactamente convencional.

Max Landis ha heredado de su padre el gusto por los juegos, las parodias y los sobreentendidos. Su padre hacía bromas constantes con el cine de acción, con las convenciones narrativas, con las viejas películas de terror.

Landis trabaja con marcos genéricos. American Ultra (id, 2015) es un libreto que ha dirigido con esmero ocasional Nima Nourizadeh, quien antes hizo ‘Proyecto X’ (Project X, 2012) para los adolescentes de la era YouTube – que al parecer festeaban a gran escala para dar constancia de ello.

Esta vez el guión de Landis es un poco más gracioso que su primera película. Se trata de una parodia de ‘El Caso Bourne’ (The Bourne Identity, 2002) para una generación ya acostumbrada al consumo de drogas blandas y Landis no deja lugar a dudas, el pueblecito se llama Liman.

Lyndon 1

Lyndon 1

El problema con la película es que tengo mis dudas. ¿Sigue siendo divertido ver como el improbable héroe de acción suelta un chiste tras un inverosímil y espectacular tiroteo? ¿No es eso algo ya muy normal en el cine de espías? Y por otra parte ¿sigue siendo eso algún tipo de parodia o es más bien un pastiche que tampoco violenta las convenciones del género?

Ruta previsible

Lyndon 1

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Por otra parte, son los actores quienes mantienen a flote esta película, mucho más predecible y menos graciosa de lo que se anuncia. Jesse Eisenberg está maravilloso, alejado de sus tics neuróticos y Kristen Stewart aporta matices y ternura a su personaje.** Topher Grace** demuestra, una vez más, que su talento cómico casi nunca se corresponde con los libretos con los que lidia.

Sin embargo la película no cuenta nada y ninguno de sus gags llega a ser tan gracioso o juguetón como ‘Superfumados’ (Pineapple Express, 2009) donde David Gordon Green y los cachorros de la factoría Apatow se apropiaban legítimamente de las películas de acción. En ese sentido, coincido con mi compañero Mikel.