Andrew Stanton nos da las claves de ‘Buscando a Dory’: “Volví a ver Buscando a Nemo y me preocupó Dory”

‘Buscando a Dory‘ (‘Finding Dory’), la esperada secuela de la genial ‘Buscando a Nemo‘ (‘Finding Nemo‘, 2003) ...
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Buscando a Dory‘ (‘Finding Dory’), la esperada secuela de la genial ‘Buscando a Nemo (‘Finding Nemo‘, 2003) llega mañana miércoles, 22 de junio, a la cartelera española tras haber batido récords de taquilla en Estados Unidos: con más de 136 millones de dólares recaudados en su primer fin de semana, se ha convertido en el estreno más exitoso de la historia de una película de animación.

Dory vuelve al cine gracias a un proceso que empezó en 2011, cuando su director Andrew Stanton (ganador de 2 Oscars, por ‘Buscando a Nemo‘ y Wall-E’) comenzó a preguntarse sobre el pasado y los problemas de memoria de ese pez azul que ayudó a Marlin a encontrar a Nemo. La película echa la vista atrás para que el espectador resuelva el gran misterio de la vida de Dory, ya que según Stanton, “Buscando a Dory es una historia de aceptación de uno mismo”.

Con motivo de la promoción de la cinta, el director hizo una visita a España, y paró por Madrid para impartir una clase magistral ante un auditorio repleto de estudiantes y periodistas. Allí, el cineasta explicó a la audiencia cómo había sido el proceso de creación de la secuela de ‘Buscando a Nemo‘, desde que la idea aparece en su cabeza hasta que el resultado final llega a nosotros en forma de película animada.

¿Cómo fueron tus inicios en Pixar?

Yo empecé en Pixar prácticamente desde que se fundó la compañía y comencé ejerciendo de animador. En esos momentos éramos pocas personas las que formábamos parte de aquello y por eso nos daban la opción de trabajar en lo que más nos gustaba. Siempre he pensado que se me da bien resolver una historia y por ello en cuanto pude, decidí reorientar mi carrera hacia la escritura del guión. Dos años más tarde de mi incorporación comencé la aventura como guionista en ‘Toy Story’.

¿Y cómo crees que se resuelve una historia?

Creo que una historia es algo así como introducirse en un territorio sin mapa. Además tienes que dejar de lado el ego, no preguntarte ¿adónde quiero llegar?, sino ¿adónde tengo que llegar? Y también tienes que tener claro desde el principio que para montar una historia primero tienes desmontarla, hay que reescribir para escribir, surgirán multitud de ideas pero la mayoría de ellas acabará en la basura. Todo este proceso es esencial porque hay que hacer que a la gente le importe y para ello ha de importarte a ti antes.

Andrew Stanton

Andrew Stanton

¿Cuándo decidiste hacer una secuela de ‘Buscando a Nemo’ centrada en Dory?

Recuerdo que tras la vorágine de ‘Buscando a Nemo’, decidí someterme a un proceso de “desintoxicación” y no volví a ver la película hasta 2011. Fue entonces cuando me quedé preocupado por Dory y me pregunté qué pasaría con ella, dónde estaría su familia y otras cuestiones. El caso es que se me despertó “el gusanillo”, las ganas de excavar sobre esas ideas para desarrollarlas y que obtuvieran una forma sólida. El gusanillo es solo la primera fase de todo el proceso de creación.

¿Cuál es la segunda fase?

Después de “el gusanillo” viene la fase de “la propuesta”, en la que vendemos la idea al público más cercano. En este caso yo vendí la idea a John A. Lasseter, el director creativo del estudio. La idea tiene que tener algo especial para conseguir captar la atención del que te está oyendo y yo lo que intento es describir con palabras cómo será esa película en el cine, cosa que es complicada porque aún no está hecha. El caso es que si no eres capaz de atraer al público con tu idea, es que aún no está lista.

¿Y la tercera fase?

A la tercera yo la denomino “el perfil”, que consiste en elaborar unos 30 folios donde se va explicando página a página lo que va pasando y cuál es el desarrollo interior del personaje principal. En el caso de Buscando a Dory presenté un extenso perfil en junio de 2012 que resultó aprobado aunque me dieron algunas notas para incorporar. Después de “el perfil” viene la cuarta fase, la de “el guión”: normalmente nuestros guiones suelen tener entre 8 y 9 versiones. En ‘Buscando a Dory’ fui yo el que escribió el primero, y más tarde delegué la tarea en mi coguionista Victoria Strouse.

Andrew Stanton con el equipo de Buscando a Dory

Andrew Stanton con el equipo de Buscando a Dory

¿Siempre escribes los guiones en colaboración con otras personas?

El director tiene que ponerse al servicio de la historia y si para ello tiene que rodearse de personas más inteligentes que él, pues adelante. En esta ocasión, conté con Victoria Strouse porque esta película tiene un enfoque más femenino y creí que ella era la persona más adecuada para incluir, editar, discutir y modificar ideas de los borradores del guión.

¿Cómo sigue el proceso del que hablabas?

Tras la escritura del primer borrador, viene el segundo, que es un guión gráfico, donde se hace un ensayo de principio a fin de todas las escenas. En ‘Buscando a Dory’ el departamento de guión entregó 203.639 storyboards en total que fueron revisados por el Brain Trust y el estudio cada cuatro meses. Esta parte del proceso es una de las más largas, con ‘Buscando a Dory’ pasaron 3 años y medio. Una vez aprobadas todas las secuencias comienza el rodaje y damos paso al Story reel (guión gráfico con diálogos)

¿Y durante tanto tiempo no ha surgido ningún problema?

Por supuesto que sí. Una historia no puede madurar sin chocarse contra uno o varios muros. En el caso de ‘Buscando a Dory’, nos encontramos estancados en un par de ocasiones: la primera en el cuarto borrador del guión: de repente nos dimos cuenta de que era difícil mostrar las motivaciones internas de Dory, ya que ésta siempre había sido demasiado alegre y despreocupada de todo. Vimos su motivación al imaginarla de pequeñita, perdida y sola. Con un problema de memoria, pero con una personalidad igual de profunda o más que los otros personajes.

¿Cuál fue ese segúndo “muro” que has mencionado antes?

El segundo problema fue cuando tuvimos que iniciar la producción, Disney puso problemas, porque según decían, algo no encajaba, habíamos encontrado la motivación de Dory, pero faltaba algo más. Eran los flashbacks, los repentinos recuerdos que llegan a la mente de Dory los que tenían que dar forma a su motivación, los que le permitiesen conocerse a sí misma y conocerla nosotros también. En realidad conseguimos hacer de su debilidad una virtud, y el mensaje es claro: nunca estaremos en paz hasta aceptarnos tal cual somos.