Ciencia-ficción: ‘Robinson Crusoe de Marte’ de Byron Haskin

Esta semana se estrena entre nosotros la aventura de Matt Damon, a las órdenes de Ridley Scott, en el planeta rojo. En ella el personaje que interpreta el ...
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Esta semana se estrena entre nosotros la aventura de Matt Damon, a las órdenes de Ridley Scott, en el planeta rojo. En ella el personaje que interpreta el popular actor tiene que ingeniárselas para sobrevivir durante cuatro años en Marte. Muchos años antes, el especialista en ciencia-ficción Byron Haskin se atrevió con la adaptación de la famosa novela de Daniel Dafoe ‘Robinson Crusoe, llevando a su protagonista a Marte. A pesar de las evidentes diferencias, la fidelidad a la obra original es mayor de la esperada.

Por otro lado, el director que había asombrado al mundo con ‘La guerra de los mundos’ (‘The War of the Worlds’, 1953), propone un film pulp, sobre todo en su segunda mitad. Una aventura pura y dura, que en su promoción presumió de ser científicamente verosímil, algo que a día de hoy puede provocar más de una carcajada bien sonora. El resultado es un film simpático, a ratos muy entretenido, a ratos algo anodino; muy imaginativo y cuya pretensión no debe tomarse como algo que vaya más allá de ofrecer un sano entretenimiento.

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‘Robinson Crusoe de Marte (‘Robinson Crusoe on Mars’, 1964) da comienzo en las proximidades del planeta Marte, cuando la nave tripulada por los dos astronautas Draper (Paul Mantee) y McReady –Adam West antes de conocer la fama con la serie ‘Batman’ (id, 1966-1968)− deben gastar todo el combustible para evitar chocar con un gran meteorito. Ambos se verán obligados a abandonar la nave, rumbo a Marte. McReady muere y Draper debe sobrevivir como pueda, en compañía de un mono que les acompañaba en la misión, Mona.

La película se divide en dos partes perfectamente diferenciadas. En un primer tramo, el film parece ofrecer soluciones a cómo sobrevivir en un lugar hostil e inhóspito. Evidentemente la ciencia queda totalmente de lado, mucho parte de conjeturas, caminando cada vez más hacia la Sci-Fi pura y dura. Al respecto cabe citar la forma con la que Draper raciona el oxígeno que le queda en sus reservas, o cómo gracias a Mona, da con un estanque lleno de agua en el que crecen una extraña planta que también es comestible. Incluso habrá lugar para las alucinaciones, producto de la comida y la soledad.

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Del “documento” a la aventura

Un segundo tramo es pura aventura espacial. Naves extraterrestres, muy parecidas a las vistas en la adaptación de la obra de H.G. Welles, hacen acto de presencia en el planeta, en el que utilizan mano esclava para explotar mineral. Uno de esos esclavos, logrará escapar, dando con Draper, quien lógicamente lo bautizará Viernes. Este tramo tiene instantes más cómicos, referencias directas a la obra de Dafoe –la apariencia del extraterrestre−, y una muy larga persecución por túneles subterráneos que termina por estancar el film hasta su repentino desenlace.

Filmada en el Valle de la Muerte, lugar perfecto para representa el planeta rojo, ‘Robinson Crusoe de Marte hace gala de un buen uso del formato scope, aprovechado por Haskin hasta el último milímetro. Combinando de forma prodigiosa –teniendo en cuenta lo limitado de sus efectos visuales− trucajes, que van desde planos superpuestos a grandes pinturas, de una belleza extraordinaria, y planificación, el director logra transmitir cierta sensación de asfixia y desasosiego. Así todo el metraje, a pesar de sus cambios de tono.

Argumentalmente, incluso teniendo como base la famosa novela, el film no ofrece demasiadas sorpresas. Si el primer tramo se da por concluido cuando Viernes –simpático Victor Lundin, que a causa de este rodaje se hizo amigo íntimo de Mantee− irrumpe en la narración, el segundo cae en la repetición de situaciones, sacando incluso de la ecuación las naves extraterrestres que les persiguen. La propia voz de Haskin cierra un film que fácilmente podría haber tenido una secuela.

Naif pero lo suficientemente entretenida, el film fue un fracaso comercial que truncó muchos de los planes surgidos durante su filmación. Haskin se retiraría cuatro años después.