Entrevista a Jaume Balagueró: “Son cuatro películas y no va a haber otra”

Jaume Balagueró nació en España el 3 de noviembre de 1968 y no tardó demasiado en decantarse por el cine, aunque primero trabajó un tiempo como periodista ...
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Jaume Balagueró

Jaume Balagueró nació en España el 3 de noviembre de 1968 y no tardó demasiado en decantarse por el cine, aunque primero trabajó un tiempo como periodista radiofónico. En 1994 estrenaaba ‘Alicia‘, su primer cortometraje, y apenas pasaría un año más hasta la llegada de ‘Días sin luz‘, con el que ya consiguió llamar definitivamente la atención de la industria, consiguiendo rodar no mucho después ‘Los sin nombre‘ (1999) su primer largometraje de ficción. Ya en el siglo XXI pudimos ver ‘Darkness‘ (2002) y ‘Frágiles‘ (2005), dos cintas de vocación más internacional.

Hay que remontarse de nuevo hasta 2002 para encontrar ‘OT (La película)‘, documental que supuso su primera colaboración profesional con Paco Plaza, con quien más tarde haría ‘Rec‘ (2007) y ‘Rec 2‘ (2009) -con motivo del pase en Sitges de esta última ya hicimos una recomendable entrevista a ambos-. Para las siguientes entregas prefirieron seguir caminos separados y mañana llega al fin a los cines ‘Rec 4 ‘ (2014). Con motivo de ello hemos tenido la ocasión de charlar con Jaume Balagueró y más abajo encontraréis el resultado de dicha conversación.

  • Para empezar siempre me gusta preguntar, ¿cuándo y por qué decidiste que el cine era a lo que querías dedicar tu vida?

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Pues lo decidí de muy pequeño, aunque cada vez fue cogiendo más forma esa decisión. A mí desde muy niño lo que me encantaba era contar historias y escribía mucho; escribía cuentos, los daba a leer. En el cole por ejemplo era siempre yo el que contaba historias, muchas veces historias de miedo. Me encantaba y luego cuando descubrí el cine, me enamoro del cine, rápidamente yo digo que quiero usar esto para contar mis historias. Y luego poco a poco, a medida que voy madurando, me voy dando cuenta de que sí, que eso es lo que quiero hacer y que quiero luchar por ello.

  • Actualmente, los zombis o infectados llevan ya unos años muy de moda, pero cuando se estrenó la primera entrega no era para tanto, ¿qué fue lo que os llevó a apostar por este tipo de historia?

Bueno, la verdad es que a nosotros lo que nos viene a la cabeza es encontrar la fórmula para conseguir una película que fuese una experiencia de miedo subjetivo total, muy eficaz, implicando al espectador. ¿Cómo hacer eso? Enseguida vimos que los ingredientes tenían que ser los propios del reportaje, la telerrealidad. En esos momentos estábamos rodeando de muchos programas que estaban empezando como ‘Madrid directo’ o ‘Callejeros’. Esa fórmula combinada con una historia genuina de terror, en este caso los zombis, era lo que queríamos probar. ¿Cómo sería una historia imposible, una historia genuina de terror, contada como si estuviera sucediendo durante un reportaje de verdad? Fue un poco eso.

  • ¿Y a qué crees que se debe ese elevado interés actual hacia los muertos vivientes?

28 días después

Yo creo que responde a varias cosas. Por un lado, es un miedo intangible, un miedo universal y tiene mucho que ver con uno de los grandes miedos que es la enfermedad, el comportamiento del organismo que a veces escapa de nuestras manos y que no lo podemos controlar. Ese es uno de los grandes miedos, las enfermedades y las epidemias que se extienden y no se pueden controlar. Es un gran miedo moderno y digamos que por ahí el mundo de los zombis funciona muy bien.

Luego también hay una razón de mercado. Aparecen en su momento algunas películas muy importantes de infectados como pueden ser ’28 días después’ (’28 Days Later’, Danny Boyle, 2002) o ‘Amanecer de los muertos’ (‘Dawn of the Dead’, Zack Snyder, 2004), y como son un éxito otros productores empiezan a querer incidir en ello. El propio mercado y el éxito financiero es lo que hace que cada vez vayan surgiendo más cosas.

  • Uno de los rasgos característicos de la saga durante sus dos primeras entregas era el uso de la cámara en la mano, pero ya Paco Plaza dejó de utilizarlo durante la tercera entrega y tú también prescindes de ello. ¿Crees que era un recurso que ya no os daba más de sí?

Bueno, era un recurso que ya habíamos explorado mucho y además yo creo que lo habíamos hecho de la forma adecuada, con justificación. Estaba muy justificado en ambos casos esa narrativa. Con una periodista y su cámara que entran y hacen un reportaje en directo nadie se cuestiona por qué están todo el rato grabando. Unos Geos que entran en el edificio para una misión complicada y tienen que grabar porque es obligatorio que graben todo el rato para usar luego esa grabación y analizar lo que han hecho. Eso tampoco había que justificarlo más, funcionaba y no te lo cuestionabas en ningún momento.

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Había también esos niños en ‘Rec 2’ que entraban con una cámara de vídeo para grabarlo en YouTube y tal aún sabiendo que estás haciendo cosas raras, eso tampoco te lo hace cuestionar, pero claro, sin una justificación como esta, que es espontánea y natural, no se va a sustentar durante una película entera. Podíamos haber intentado encontrar alguna justificación, pero iba a ser forzada. Eso sumado a que en cada película de Rec queríamos que fuera otra cosa, que no tuviera nada que ver con las anteriores, aunque fuera fiel al espíritu, nos hizo pensar que ya era el momento de dejar eso y probar otra cosa tanto en la tercera como en la cuarta.

Pero a mí me gusta que nunca hemos olvidado exactamente ese concepto de jugueteo. ‘Rec’ nació como ese experimento, porque al final se trataba de probar y de jugar. En la segunda seguimos jugando porque multiplicamos los puntos de vista, en la tercera Paco siguió jugando y en la cuarta queríamos seguir jugando. ¿Cómo seguir jugando? Pues con una película muy autorreferencial y que de repente Ángela Vidal pues coge un hacha y empieza destruir una a una todas las cámaras que hay en ese barco. Había como una especie de simbología de que eso sí fue en la primera y la segunda, pero aquí ya no tiene cabida.

Bueno, y porque esta propuesta quería ser otra, quería ser una fiesta, un gran homenaje a las tres películas anteriores. Pues un fin de fiesta para celebrar el hecho de pasárselo muy bien y disfrutar.

  • Paco Plaza apostó en la tercera parte por un enfoque más cómico con el que tú has tenido que lidiar de una forma u otra, ¿fue complicado hacer los ajustes necesarios para que todo encajara?

Fue complicado porque cada película nace espontáneamente, sin un universo preconcebido y entonces cada película aportaba sus elementos. En esta cuarta lo que había era que unir todos esos elementos y darles una coherencia, juntarlos en un engranaje que funcionase y explicase todas las incógnitas. Es verdad que Paco había explorado muy a fondo todo ese lado paródico, más de comedia, pero desde el primer ‘Rec’ también había elementos considerados de comedia, y los hubo también en la segunda. Nunca hemos querido abandonar del todo en ninguna de las entregas ese humor, porque creíamos que también ese pequeño punto de humor era una de las señas de identidad de la saga.

  • En tus últimos trabajos ha jugado un papel esencial el hecho de que todas las historias se desarrollan casi por completo en el interior de un edificio y aquí lo has cambiado por un barco, ¿cuáles fueron las principales ventajas y complicaciones a nivel de puesta en escena?

En el barco

Estábamos obligados a abandonar el edificio por una cuestión de que ya no daba más de sí, pero al mismo queríamos conservar la claustrofobia, el aislamiento y la imposibilidad de escapar. El barco era perfecto. Además nos daba un universo y una atmósfera que era perfecta para situar este final de fiesta.

Además, el edificio no fue realmente incómodo para rodar. Al contrario. Era muy cómodo a nivel de rodaje y de logística, el barco no. El barco es infernal y lo sabíamos. Sabíamos que pasar cinco semanas dentro de un barco como aquel para rodar una película que encima queríamos que fuera veloz, furiosa y trepidante era una locura. Aún así, lo hicimos y nos adaptamos a lo que el barco nos daba, que era muy poco a nivel de logística y a nivel de movimientos, pero también es cierto que un 20% de la película se rodó en plató, donde replicamos los espacios, pero falseando un poco los tamaños, elevando los techos o ensanchando los pasillos.

  • Ya en las anteriores entregas sucedió y en esta también pasará, y es que se va a hablar mucho de que alguna escena recuerda a determinado título mítico del cine de terror, ¿realmente hay alguna cinta, dejando de lado las entregas anteriores, que tuvieras como referencia mientras hacías ‘Rec 4’ o en todo caso sería algo inconsciente?

Había montones de títulos que queríamos que estuviesen. Mira, cuando te explicaba lo de que queríamos que la cuarta entrega fuera una fiesta de despedida, esa siempre fue la motivación que teníamos cuando nos planteamos la película. Una fiesta a la que vas a invitar a todos tus mejores amigos, a todos los personajes de las anteriores, hasta de ‘Rec 3: Génesis’ (2012) que parecía imposible, y sobre todo a nuestros grandes amigos de toda la vida, como son las referencias a esas grandes películas que nos han enseñado y nos han hecho felices.

Había referencias de todo, es una película que tiene mad doctors, hordas de infectados, gusanos imposibles, giros… Montones de cosas que quisimos que estuvieran presentes en la fiesta. Tuvimos muchísimos invitados y quisimos que fuera así.

  • Se ha comentado mucho que ‘Rec 4’ podría ser el punto y final a la saga, pero una vez vista no lo tengo yo tan claro, ¿preferirías que la franquicia se quedara aquí o te parecería bien que alguien ajeno hasta ahora a la saga aportase su visión?

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Bueno, está muy claro que esta es la última entrega. Si te fijas, estoy hablando de final de fiesta y efectivamente esta es la última y así nos lo hemos planteado. Estas son cuatro películas y no va a haber otra. Es verdad que el final queda un poco abierto, pero porque yo no concebía otra forma de acabar una aventura como esta que con un guiño, que es como acaban las películas genuinas de género. Para mí era muy importante que acabase con ese guiño, porque creo que es parte del género, pero no hay intención de hacer ninguna otra.

  • La experiencia de trabajar con Paco Plaza ha sido de lo más fructífera, ¿tenéis previsto volver a colaborar de alguna forma en el futuro, aunque no sea co-dirigiendo la misma película?

Sí, colaborar seguro, porque Paco y yo somos muy amigos y siempre estamos juntos ideando cosas, pero no creo que volvamos a co-dirigir, porque tanto para él como para mí es algo muy antinatural. Entendemos la dirección de una película como algo muy intimo y personal. Eso nos lo saltamos en ‘Rec’ porque fue un proyecto que nació entre los dos. Fue la ilusión de dos niños que querían jugar y querían probar, y por eso decidimos hacerla juntos. La verdad es que lo pasamos muy bien haciéndola, pero lo normal es que cada uno dirija su película y así seguiremos. Pero sí que vamos a colaborar, de hecho siempre estamos contándonos las cosas que vamos a hacer y pidiéndonos consejo.

  • Una cosa que no abunda en el cine español son las secuelas, y por ejemplo en el caso del cine de terror sólo me viene a la mente el caso que más recuerdo es el de los templarios de Amando de Ossorio, donde también una de ellas se ambientaba en un barco, ¿a qué crees que se debe esa escasez cuando en otros países hace ya años que incluso se abusa de ellas?

Alien

La verdad es que no lo sé porque yo tampoco nunca pensé que nosotros llegaríamos a hacer una saga. No es algo que estaba en mis planes, pero es algo que surge inesperadamente y lo hemos hecho. Yo he sido siempre incluso bastante crítico con las sagas, pero lo he sido sobre todo cuando hacen lo que nosotros hemos intentado evitar, que es repetir compulsivamente el mismo esquema. Nosotros siempre hemos querido alargar un poco esa aventura, haciendo siempre una película diferente. Evidentemente también hay un interés por parte de la productora por seguir explotando eso, pero sobre todo ha sido siempre un interés más creativo y emocional que otra cosa.

Yo no soy muy fan de las sagas, pero también es cierto que si de pronto hay una película que me fascina y me vuelve loco, me encanta que haya una secuela. Te pongo un ejemplo, ‘Alien, el octavo pasajero’ (Ridley Scott, 1978) es una película que me encanta, cuando salió ‘Aliens’ (James Cameron, 1986) me volví loco y cuando salieron los siguientes episodios me he vuelto a volver loco. Ahora mismo estoy esperando que se anuncie ‘Prometheus 2’ (Ridley Scott, 2016).

  • Imagino que siempre es complicado hablar de tus próximos trabajos cuando puede que aún no haya nada cerrado, ¿pero te ronda ya alguna idea por la cabeza de lo que te gustaría hacer después de ‘Rec 4’?

Estamos trabajando ya en el siguiente proyecto. De hecho, estamos trabajando en dos proyectos, pero no puedo decir todavía nada. Bueno, que uno de ellos no tiene nada que ver con el terror.

Gracias a ti.

En Blogdecine | Sitges 09 | Entrevista exclusiva a Jaume Balagueró y Paco Plaza, directores de ‘[REC] 2’