‘Espías’, divertidísima parodia de James Bond

El estreno hace ya casi cuatro años de ‘La boda de mi mejor amiga‘ (Bridesmaids) se saldó con un impresionante éxito, convirtiendo además en ...
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Cartel de 'Espías'

El estreno hace ya casi cuatro años de ‘La boda de mi mejor amiga‘ (Bridesmaids) se saldó con un impresionante éxito, convirtiendo además en una estrella de cine a Melissa McCarthy, una actriz que hasta entonces era más conocido por su participación en series de televisión como ‘Las chicas Gilmore‘ (Gilmore Girls) o ‘Mike y Molly‘. Todas las comedias protagonizadas por McCarthy desde entonces han sido éxitos de taquilla y ‘Espías‘ (Spy), la cinta que estrena este viernes en España, no ha sido una excepción.

‘Espías’ es también su tercer trabajo a las órdenes de Paul Feig -una pena que cancelasen tan rápido su magnífica serie de televisión ‘Freaks & Geeks’-, quien lanzó su carrera en la gran pantalla con ‘La boda de mi mejor amiga’, sus caminos volvieron a cruzarse hace un par de años en la fallida ‘Cuerpos especiales’ y ahora han conseguido el que posiblemente sea su mejor trabajo hasta la fecha con ‘Espías’, una divertidísima parodia del cine de James Bond en la que la sintonía entre Feig y McCarthy es total y que cuenta con la presencia de un desternillante Jason Statham.

Los espías más divertidos

Melissa McCarthy en 'Espías'

A la hora de abordar una parodia no son pocos los que optan por dejar completamente de lado la historia para confiar en que exagerando hasta límites absurdos situaciones de lo que se está intentando parodiar va a ser más que suficiente. Tengo poco interés en esos casos porque dependen de la eficacia individual de cada uno de sus gags y en a mayoría de los casos simplemente no tienen gracia. Por suerte, ‘Espías’ apuesta por la otra vía, la de construir una historia que recuerda al original del que intenta burlarse, apostando por un tono cómico en el que va exagerando situaciones de forma creciente.

Eso no quiere decir que la carta que juega ‘Espías’ sea sinónimo de éxito, ya que entonces resulta imprescindible encontrar un equilibrio muy delicado que en cualquier momento puede irse a la porra. El propio Feig se enfrentaba a ese reto como guionista y sale airoso de ese reto, ya que incluso sabe cómo manejar la progresiva transformación del personaje de una muy efectiva Melissa McCarthy sin que resulte extraña en lo referente a su arco individual y sin que tampoco afecte al contenido humorístico de la película, ya que no es casualidad que un tronchante y deslenguado Jason Statham vaya perdiendo protagonismo a medida que esto sucede.

Jason Statham en 'Espías'

Tengo claro que habrá a quien le moleste que ‘Espías’ no explote más el magnífico personaje interpretado por Statham en beneficio de McCarthy -ojo, que no es que el primero simplemente desaparezca, pues también tiene escenas muy divertidas durante el tramo final-, una actriz que me consta que cierto sector del público odia, pero es que la película demandaba eso y también que su relativo toque coral diese paso a la mayor presencia de otros personajes. Además, Feig regala varias grandes líneas de diálogo a McCarthy para que la diversión nunca decaiga y ella sabe extraer todo su jugo a Susan Cooper.

Otro detalle que ha de ser destacado es que McCarthy no incurre aquí en esa faceta más excesiva que tanto ha explorado tras el éxito de ‘La boda de mi mejor amiga’. Es obvio que hay escenas en las que ha de salirse un poco de madre, pero todas ellas son una exigencia de la historia -o lo hace o acaba muerta, ya me diréis qué haríais vosotros-, ya que Susan Cooper es un personaje más inseguro y McCarthy brilla reflejándolo, pero también acierta mostrando su progresivo crecimiento, siendo importante también para ello el personaje interpretado por Miranda Hart, que no evoluciona demasiado, pero sirve para ver lo que ha cambiado la protagonista.

¿Demasiado larga?

Escena de 'Espías'

He sido el primero en decir en varias ocasiones que una comedia tiene que ser realmente especial para que no se resienta si su duración se va más allá de los 90-95 minutos y ‘Espías’ se va hasta las dos horas. Al acabar de verla escuché a varias personas quejándose principalmente de que no hacía falta que durase tanto, pero sin entrar en argumentos concretos sobre lo que sobra y el motivo de que sea algo prescindible.

Por mi parte, la única queja importante que tengo es que cierto giro de guión durante su tramo final solamente funciona en relación a lo que aporta a la protagonista, pero su aportación a la historia en sí misma sólo sirve para complicarlo todo un poco más de la cuenta y que el interés decaiga un poco. Afortunadamente, el siempre efectivo humor -algunas bromas más divertidas que otras, pero no hay ninguna en la que pusiera cara rara- no tarda en volver a levantarlo, despidiéndose por todo lo alto.

Lo que sí tengo claro es que parece que da la sensación de que una parodia tiene que estar de forma constante soltando gags para que merezca la pena, pero es que ‘Espías’ utiliza un argumento muy próximo al cine de James Bond y sabe darle la suficiente entidad como para que la evolución argumental no sea un mero trámite. El problema es que eso conlleva que, siempre dentro de su tono ligero, haya momentos más reposados para que todo avance y yo no tengo ningún problema con ellos.

En definitiva, ‘Espías’ es una comedia divertidísima que sabe burlarse del cine de James Bond sin caer en el peligroso recurso de que los gags sean su único motor narrativo. Además, sabe utilizar muy bien las virtudes de todo su reparto -algo en lo que cierto estreno reciente fracasó con estrépito- y me cuesta creer que haya alguien que no vaya a reírse en varias ocasiones viéndola -bien reciente tenemos un caso en el que fallaba precisamente en eso-. Ojalá la disfrutéis tanto o incluso más que yo.