Especial Alejandro Amenábar en Blogdecine

Comenzábamos este mes de septiembre que toca a su fin con diez días que cubrían la totalidad de lo que M. Night Shyamalan había rodado hasta el momento ...
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Alejandro Amenabar

Comenzábamos este mes de septiembre que toca a su fin con diez días que cubrían la totalidad de lo que M. Night Shyamalan había rodado hasta el momento para encarar el estreno de la decepcionante ‘La visita’ (‘The Visit’, 2015) —una cinta que quiero revisar dentro de cierto tiempo bajo una óptica completamente diferente—. Y nos dispondremos a partir de mañana lunes a cerrarlo con cinco días que harán lo propio sobre la filmografía de nuestro Alejandro Amenábar, que vuelve a los cines españoles tras seis largos años de ausencia con ‘Regresión’ (‘Regression’, 2015).

Más que dedicar estos breves párrafos a constatar la grandeza —comprendida o incomprendida— de Amenábar, no puedo dejar de apuntar hacia los curiosos paralelismos que se producen entre éste y Shyamalan: y es que más allá de la obviedad de que la filmografía de uno dobla a la del otro —diez producciones Shyamalan, cinco Amenábar, sin contar las que estrenan este año— hay en el recorrido de los dos realizadores un hito que marca indefectiblemente su posterior avanzar en el séptimo arte y que, dejado atrás de forma consciente para explorar otras latitudes de su cine, termina por servir de apoyo para la retirada del favor de un público que, momentos antes, lo había adorado.

‘El sexto sentido’ (‘The Sixth Sense’, 1999) y ‘Los otros’ (‘The Others’, 2001). En ambos casos es la tercera producción que los directores y guionistas encaran. Los dos filmes versan sobre el mundo sobrenatural y comparten asombrosas concomitancias en sus finales. En ambos casos se alza como el mayor éxito comercial que consiguen a lo largo de su trayectoria. En los dos dicho éxito juega en contra como decía de la percepción de una audiencia que quiere más de lo mismo y no es capaz de ver —en términos generales, claro— la audacia de sus siguientes propuestas. Y en ambos casos la presión del respetable es la que parece provocar el ¿inevitable? regreso por antiguos y mucho más rentables fueros.

Cinco días. Cinco películas. Todo un imaginario por (re)descubrir.