‘La oveja Shaun: La película’, diversión al estilo Aardman

Hay que remontarse a 1972 para encontrar la fecha de nacimiento de Aardman, una compañía con nació con el objetivo de cumplir el sueño de sus creadores de ...
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Cartel de 'La Oveja Shaun: La Pelicula'

Hay que remontarse a 1972 para encontrar la fecha de nacimiento de Aardman, una compañía con nació con el objetivo de cumplir el sueño de sus creadores de rodar una película de animación, algo que conseguirían 28 años después con el estreno de la divertida ‘Chicken Run: Evasión en la granja‘. Pese a si éxito, cinco años tuvieron que pasar hasta el estreno de la estupenda ‘Wallace & Gromit: La maldición de las verduras‘ (Wallace & Gromit: the Curse of Were-Rabbit) y poco después llegaría ‘Ratonpolis‘ (Flushed Away), su última colaboración con Dreamworks.

Desde entonces, Aardman sólo había estrenado otros dos largometrajes -la simpática ‘Arthur Christmas: Operación regalo’ y la muy disfrutable ‘¡Piratas!‘ (The Pirates! Band of Misfits), pero sus seguidores están de enhorabuena, ya que este viernes 17 de abril llega a los cines españoles ‘La oveja Shaun: La película‘ (Shaun the Sheep: The Movie), salto al cine de un personaje que ya había protagonizado más de 100 cortos televisivos. Eso sí, lo realmente importante es que se trata de una aventura notable con la que todos los miembros de la familia deberían pasárselo en grande.

‘La oveja Shaun: La película’, entretenimiento para toda la familia

Imagen de 'La oveja Shaun: La película'

A estas alturas creo que ya todos sabemos qué podemos esperar más o menos de una película de Aardman: Un humor sencillo pero increíblemente efectivo en el que no hay espacio para grandes sorpresas -aunque sí para algún homenaje aquí y allá como sucede aquí-, una animación peculiar que funciona mejor siempre que optan por su personal acercamiento al stop-motion y un ritmo muy vivo en el que se sacrifica la reflexión en aras de convertirse en un ágil entretenimiento con el que sea imposible aburrirse. Pues bien, todo eso es perfectamente aplicable a ‘La oveja Shaun: La película’.

He de confesar que, pese al gran precedente de ‘Wallace & Gromit: La maldición de las verduras’, mi principal miedo era que la película acabase siendo un cortometraje alargado que fuese perdiendo fuelle a medida que avanzaba su metraje, ya que el universo de ‘La oveja Shaun‘ no me parecía suficientemente amplio a priori como para justificar la existencia de una historia tan amplia. Me equivocaba, ya que simple hay que aceptar esa cada vez más olvidada regla no escrita de la animación que permite recurrir a soluciones argumentales poco verosímiles -la forma en la que su dueño acaba en la gran ciudad con amnesia- para construir todo a su alrededor.

Siendo justos, el principio de ‘La oveja Shaun: La película’ bien podría funcionar un poco a recordatorio de la personalidad de su protagonista en lo que podría no haber sido más que otro cortometraje en el que su plan acaba siendo frustrado. Todo funciona ahí con una precisión increíble, en especial la forma de exponernos la rutina de la vida en la granja, pero también el tono ligero, sencillo y directo para conquistarnos con una trastada muy similar a otras que hemos visto en infinidad de ocasiones.

Un equilibrio tan delicado como estimulante

Escena de La Oveja Shaun: La Pelicula

Lo importante es lo que sucede tras la marcha a la ciudad, donde se consigue mantener la ausencia de todo diálogo sin que el interés se resienta. Para ello se echa mano de un humor más propio del cine clásico -con especial atención a las comedias mudas- en el que, como ya comentaba más atrás, no hay espacio para nada especialmente sorprendente, pero eso nunca será un obstáculo si, como sucede en el caso del guión de Mark Burton y Richard Starzak -también directores, algo que se agradece al ser conscientes de qué tienen que potenciar para que su libreto luzca aún mejor de lo que es-, sabes manejarte con tanto talento dentro de los márgenes de lo conocido.

Otra de las claves es el toque entrañable que adquiere la historia, sabiendo incluso equilibrar ese difícil cruce entre peligro y patetismo del villano de la función y sin excederse tampoco en momentos -un ejemplo- en los que potenciar por encima de todo su buenrollismo, y eso que es una película en la que esto última impera por encima de todo. La cuestión es que hay otros títulos que recalcan tanto ese punto que eso acaba volviéndose en su contra o funcionamiento mucho peor de lo esperado, pero aquí el triunfo es que realmente consigue que sea una sensación que invada al espectador sin recurrir a grandes excesos.

Por lo demás, la animación supone otro pequeño pasito adelante dentro de los estándares de Aardman -su atención al detalle es exquisita-, la música está bien utilizada, la historia progresa con la naturalidad suficiente y el ritmo adecuado para evitar fatigas por parte del espectador y además todos los personajes con peso en la trama tienen su oportunidad para ganarse la simpatía de todo aquel que no esté demasiado familiarizado con el universo de ‘La oveja Shaun‘.

En definitiva, ‘La oveja Shaun: La película’ es una aventura tan entrañable como efectiva que hará pasar un muy buen a rato a aquellos que acepten su tono cómico alejado de todo cinismo o mala leche y amable a más no poder. Eso sí, no llega a ser la mejor película de Aardman hasta ahora, pero tampoco le hace falta. No os la perdáis.