‘Negociador’, rompiendo tabúes sobre el conflicto vasco

Ya desde el estreno de ‘No controles’ en 2010, se sabía que Borja Cobeaga andaba trabajando en una comedia sobre el conflicto vasco titulada ...
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Negociador

Ya desde el estreno de ‘No controles’ en 2010, se sabía que Borja Cobeaga andaba trabajando en una comedia sobre el conflicto vasco titulada ‘Fe de etarras’. Un proyecto que tardó bastante en salir a la luz -mientras tanto, el director se dedicó a rodar cortos y a co-escribir el guión de la comedia española más taquillera de la historia-, pero que por fin, en septiembre del 2014 tuvo su presentación oficial en una proyección especial en el Festival de Cine de San Sebastián.

Retitulada como ‘Negociador‘, la nueva película de Borja Cobeaga se atreve a hacer comedia de un tema delicado para la sociedad vasca y la política española en general. Aunque bastante irregular, la cinta es un valiente acercamiento al sentido del humor dentro de un tema muy complejo y peliagudo.

La comedia del conflicto vasco

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En Negociador conocemos a Manu Aranguren, un político vasco que ejerce de interlocutor del gobierno español en las negociaciones con ETA que se celebran en algún lugar del territorio francés con un americano como moderador. Lejos de ser un acto solemne y calculado, pronto se verá que las casualidades, los errores o los malentendidos marcarán el diálogo entre ambas partes.Y que la relación personal entre negociadores será clave para la resolución del conflicto.

Puede que Negociador no tenga un guión perfecto y haya momentos en los que sus giros resulten predecibles y su trama algo repetitiva, pero lo cierto es que no importa demasiado. En su hora y veinte de metraje, Borja Cobega analiza los límites del humor riéndose de forma valiente, sana, honesta y sí, respetuosa, de uno de los conflictos más trágicos y complicados de nuestro país y hasta ahora, tema tabú y del que era casi imposible hacer comedia.

Para ello, Cobeaga juego a mostrarnos estereotipos para después darles la vuelta y así, conocemos a un representante del Gobierno bastante torpón e iculto, mientras que el representante de ETA es un intelectual y muy leído. Y todo ello, jugando con diálogos clave y brillantes, aunque lo que más destaca es su forma de hacer comedia sólo con imágenes -ojito a los planos que abren y cierran la película-, sútil e inteligente.

Negociador

Negociador‘ se atreve a mostrarnos personas, más allá de etarras y políticos, a relacionarlos y a que ellos se descubran más allá de sus intereses políticos e ideológicos, lo que termina dando como resultado un sinfín de situaciones cómicas que llegan a tener cierto tono de ternura y hasta de esperanza ante el entendimiento. Un juego de relaciones que no sería posible sin el fantástico elenco que da vida a los personajes.

Desde un Ramón Barea que acoge todo el peso de la película en sus hombros, sobrio, serio, casi paleto, pasando por todo el abanico de personajes secundarios que van desde el contenido Josean Bengoetxea, el estrafalario Carlos Areces y las divertidas participaciones de Óscar Ladoire, Secun de la Rosa y Raúl Arévalo, entre otros.

Borja Cobeaga consigue una puesta en escena elegante, calmada y sobria, jugando con esta seriedad visual para contruir auténticos chistes en imágenes. Y es precisamente gracias a esta elegancia formal lo que hace que ‘Negociador‘ termine siendo excéntricamente hilarante y hasta con cierto toque surrealista. Una apuesta valiente y necesaria que, convierte a Cobeaga en el rey de la comedia inteligente y aparentemente sencilla y que constata que no hay nada más sano que reírse de uno mismo, de la tragedia y que no es malo terminar con ciertos tabúes.