‘The Target (El objetivo)’, cuenta atrás

En el 2010 se filma una película francesa titulada ‘Cuenta atrás’ (‘Pont Blank’, Fred Cavayé), que llegó a nuestras salas dos años más tarde. Se trata de ...
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En el 2010 se filma una película francesa titulada ‘Cuenta atrás’ (‘Pont Blank’, Fred Cavayé), que llegó a nuestras salas dos años más tarde. Se trata de un film enérgico, un thriller que no es que eleve al polar a los niveles que vivió en los años sesenta y setenta, pero cumple con el principal cometido de ofrecer un espectáculo digno sin tratar al espectador como si fuese idiota. Un médico y su mujer embarazada, papel a cargo de Elena Anaya, se ven envueltos en toda una intriga de policías corruptos. El film no ofrece un solo respiro al espectador.

The Target (El objetivo)’ (‘Pyojeok’, Chang, 2014) es el remake coreano del citado film, y ver ambos en una sesión doble es una experiencia realmente curiosa. El entretenido film de Cavayé contiene entre otras cosas unas intensas interpretaciones de Gilles Lellouche, como el sufrido médico, y Gérard Lanvin, como el inspector de policía corrupto y asesino. El film coreano pierde en su elemento interpretativo, y gana en espectacularidad, convirtiendo lo que es un polar francés en un film de acción puro y duro.

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(From here to the end, Spoilers) El argumento es prácticamente el mismo, pero todo aplicado a las herramientas narrativas de las que el cine de acción coreano ha hecho gala en la última década, un cine en el que hay mucho talento, que absorbe fórmulas del cine estadounidense y, en algunos casos, las mejora, por ejemplo, las secuencias de acción en sí mismas, más atrevidas, más locas, mejor filmadas, llegando muchas de ellas a ser verdaderas lecciones de planificación y montaje para los cineastas parkinsonianos de los USA.

También es cierto que el cine coreano de este tipo tiene a acentuar otros elementos. Si en la acción las cosas tienden a mejor, la historia humana, por así llamarla, de muchas de estas películas, es capaz de sobrepasar los niveles de azúcar permitidos. Por otro lado en The Target (El objetivo)’ el planteamiento de la historia es exactamente el mismo que en el film francés, pero ya desde el primer plano la puesta en escena es diferente. Un hombre herido huye de dos perseguidores y da con sus huesos en un hospital debido a un atropello; allí el médico que le cura será chantajeado por un misterioso hombre que le obliga a sacar al herido fuera del hospital, o si no, la mujer del médico, embarazada, morirá.

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Un mayor espectáculo

El añadido de una fuerte lluvia en el inicio, que realmente engancha al espectador en las dos ocasiones, marca un efecto dramático que se repetirá, aunque con menor fortuna, en los acontecimientos personales que deberá sufrir el fugitivo, aquí un ex agente del gobierno metido a ladrón, detalle éste que sirve para justificar lo bien que pelea a lo largo de toda la película. El film se diferencia del francés sobre todo en que el planteamiento de algunas de las situaciones deriva hacia una mayor explotación de las set pieces de acción, algunas más logradas que otras.

Así, la huida del hospital, o el enfrentamiento final, se distancian considerablemente de lo que ofreció Cavayé, optando por un mayor espectáculo, y en algún momento pagando con la moneda de lo increíble. Por ejemplo, esa embestida final con un coche dentro de una comisaría de policía está muy, pero que muy lejos de lo visto en films como ‘Terminator’ (‘The Terminator’, James Cameron, 1984). Todo lo contrario que en las secuencias de lucha cuerpo a cuerpo, filmadas sin demasiado estilo, pero también sin torpeza y con ritmo, ofreciendo lo justo que se espera en un film coreano.

Donde The Target (El objetivo)’ pierde considerablemente es en las interpretaciones de todo su elenco, pero sobre todo en lo que respecta al dibujo del personaje del ex agente, y la relación con su hermano retrasado. Un toque de excesiva ternura que tendrá consecuencias muy graves cuando el villano de la función, personaje exagerado y casi paródico, entre en escena. Las motivaciones del personaje fuera de la ley tienen más sentido, alcanzando su punto más alto en esa terrorífica rabia que muestra en la paliza final. La venganza que años más tarde da paso a la redención. Porque en esta película, todo aquel que tenga su corazoncito tendrá su premio.