¿Tiene sentido subvencionar el cine?

El (conocido) fraude de las subvenciones en el cine español podría llegar a su final. Cuatro juzgados de Madrid han abierto una investigación para destapar ...
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El (conocido) fraude de las subvenciones en el cine español podría llegar a su final. Cuatro juzgados de Madrid han abierto una investigación para destapar la falsificación de cifras de taquilla con el objetivo de recibir subsidios. Enrique González Macho, expresidente de la Academia, y el productor Edmundo Gil han sido imputados hoy bajo la acusación de manipular datos de recaudación de la película ‘Rosa y negro’, llegando a estafar 731.900 euros.

Los casos que se están analizando se remontan a películas estrenadas desde el año 2010 en adelante, centrándose por ahora en 12 de los 38 títulos en los que se encontraron las irregularidades más graves. Uno de los casos más llamativos está relacionado con el film ‘Los muertos no se tocan, nene’; la cadena de cine informó de la asistencia de 62 espectadores cuando en realidad la sesión fue suspendida por falta de público

Las ayudas públicas al cine español, que se dividen en “general” y “complementaria”, pueden alcanzar unos importes máximos de 400.000 y 1,2 millones de euros, respectivamente. Para poder acceder a la cifra más cuantiosa se exige un número mínimo de espectadores: 60.000 es el dato estándar pero bastan 30.000 si la película está hablada en lengua cooficial o se trata de un debut en la dirección. Demasiado tentador para algunos.

Las ayudas al cine, más cuestionadas que nunca

La noticia está dando pie a que sitios como el de los compañeros de El Blog Salmón cuestionen la validez de las subvenciones en el cine; es decir, dedicar parte de los impuestos de los ciudadanos a la realización de productos cuya calidad artística puede ser cuestionable, y que en su mayoría salen al mercado para obtener beneficios (de una manera u otra). Asimismo, se llama la atención sobre la batalla contra la piratería emprendida por productores y distribuidores como González Macho, buscando ladrones debajo de las piedras, cuando algunos de ellos podrían haber estado robando directamente de las arcas públicas…

¿Qué opináis? ¿Deberían aprovecharse estos casos para cortar el grifo de las subvenciones al cine español o, simplemente, deberían ser más estrictos con los requisitos para obtenerlas?

Vía | ElPaís