‘Una madre imperfecta’, pero con buena intención

Para ser sinceros no conocía el trabajo de Lorene Scafaria. Tampoco es que hubiese mucho que conocer, ya que más allá de escribir algunos guiones y dirigir ...
publicado por
Ana Capreo avatar photo
hace karma
0,60

Para ser sinceros no conocía el trabajo de Lorene Scafaria. Tampoco es que hubiese mucho que conocer, ya que más allá de escribir algunos guiones y dirigir algún episodio de la serie ‘New Girl’, solo había realizado un largometraje titulado ‘Buscando un amigo para el fin del mundo’ (2012) con el que obtuvo tanto buenas como malas críticas.

En cuanto a su 2ª cinta como guionista y directora, la estadounidense se ha basado en sus propias experiencias para confeccionar un cálido y bienintencionado relato que, si bien es capaz de hacernos reír en algún momento y también de que echemos un par de lágrimas, no deja de ser, ante todo, un escaparate de la genial Susan Sarandon, lo cual no es malo, porque siempre es un placer verla. Pero una película necesita algo más para ser buena, creo yo.

Scafaria y sus reflexiones sobre el duelo

The Meddler Escena De La Boda

The Meddler Escena De La Boda

El filme comienza con Marnie (Sarandon), una mujer ya madura que acaba de mudarse a Los Ángeles, a raíz de la muerte de su marido. Las imágenes se acompañan de su voz en off, mediante la que nos cuenta lo maravillada que está con todo lo que esta ciudad tiene que ofrecer. Su tono de voz y las palabras que dice muestran la firme determinación por su parte de ser feliz, pese a todo lo malo que le haya podido pasar.

Con este fin, Marnie pasará casi todo su tiempo intentando meterse en la vida de su hija Lori (Rose Byrne, en cartelera ahora con X-Men: Apocalipsis), una guionista que acaba de romper con su novio y que, al contrario que su madre, necesita la soledad y el recogimiento para pasar por el duelo. El objetivo de Marnie no es otro que tratar de hacerla feliz, pero hay algo más: con su actitud lo que está buscando sobre todo (sin ser demasiado consciente de ello) es darle un sentido a su existencia.

Harta de su madre, Lori decide establecer límites y se marcha a un rodaje en Nueva York. Así que Marnie pondrá en práctica sus herramientas de intromisión sobre otras personas: un joven empleado de una Apple Store (Jerrod Carmichael) comenzará a estudiar gracias a su ayuda, una ancianita enferma en el hospital dejará de estar sola con su compañía, el sueño de una amiga de Lori de casarse se hará realidad…

El guión: sí… pero no

The Meddler

The Meddler

Al margen de todo esto, Marnie conocerá a un policía retirado (J.K. Simmons en un papel demasiado blando para mi gusto). El guión de Scafaria oscila entre la agudeza de algunos comentarios (sobre todo del personaje al que interpreta Rose Byrne), y la simpleza de muchos otros, pero la mayor parte de las veces cae en algún punto intermedio, sin más. Y a pesar de que su dirección es no es mala, no sabe cómo dar forma a una escena o aprovechar al máximo la vis cómica de sus ideas.

El guión, que podría ser material suficiente para sacar adelante una comedia, suena bien sobre el papel pero a medida que la historia avanza, inevitablemente se van acentuando los clichés, las situaciones estúpidas y con exageradas reacciones, patrocinadas hábilmente por la compañía Apple. Por no hablar de que el talento de Sarandon está muy por encima de lo que ‘Una madre imperfecta’ requiere. Aunque Rose Byrne se encarga de despejarle la pista para que se luzca, especialmente en las escenas dramáticas.

Una vis cómica mal aprovechada

Susan Sarandon Una Madre Imperfecta

Susan Sarandon Una Madre Imperfecta

Además de todo lo anterior, hay algunos puntos de la trama que se anuncian como algo importante, y después desaparecen sin dejar rastro… Al final, ‘Una madre imperfecta’ (The Meddler) se queda corta y no termina de llegar a ninguna parte. Es el tipo de película que pretende explorar sobre la psicología y el duelo, pero se queda en una serie de observaciones triviales y gags sin inspiración, con unos fallidos intentos de comedia.

Yo me quedo con la impresión de que Scafaria en ocasiones se frena a sí misma y sus esfuerzos no son suficientes para lograr introducir un giro original (cuando se cambian las tornas y es Lori quien “acosa” a Marnie) que hubiera terminado de hacer despegar un filme que al final acaba por resultar simplemente simpático, cuando podría haber sido mucho más.

Lo mejor: La calidez e intención de la propuesta. Lo peor: De buenas intenciones no se vive.