ENTREVISTA A PINTINHO: BULERÍAS Y… SAMBA

“BULERIA Y… SAMBA” Carlos Alberto Gómez, más conocido como “Pintinho”, es un jugador brasileño que nació en Río de Janeiro el ...
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Rada Rodríguez avatar
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“BULERIA Y… SAMBA”
Carlos Alberto Gómez, más conocido como “Pintinho”, es un jugador brasileño que nació en Río de Janeiro el 25 de Junio de 1954. Un centrocampista “rebelde” que modificó el estereotipo del mediocentro.
 
Nos situamos en Brasil, cuna del fútbol mundial y del talento innato. Carlos Alberto se cría, personal y deportivamente, en la conflictiva ciudad de Borel para acabar en una residencia para deportistas en 2011. Con 18 años debuta con el Flumiense en la liga brasileña (comparte vestuario con Rivellino, Paulo César, Gil…), cuya afición fue deleitada por el astro hasta 1980, año en el cual ingresa en el Vasco de Gama. Antes de su fichaje, “Pintinho” había participado en los Juegos de Múnich de 1972 y en la fase clasificatoria del Mundial de 1978, si bien no participa en la fase final por una discusión con el seleccionador (era titular indiscutible). Una nueva llamada del seleccionador Coutinho y la respuesta negativa del jugador hace que la elástica carioca nunca vuelva a ser llevada por el mediocentro.
 
En 1981 llega una oferta del Sevilla. Un fichaje cerrado en 400.000 dólares que iría más allá de las cifras económicas: la conexión del jugador con el ente sevillista será eterna.
 
Fichado a finales de Enero, no jugaría hasta el 8 de Febrero, según Miguel Muñoz (en unas declaraciones a ABC) por la condición física del jugador (llevaba desde noviembre sin jugar un partido oficial, según el propio Carlos Alberto por su época de descanso desde el fin de liga brasileña en Diciembre). Sería la fecha de su debut la del comienzo de la leyenda. Tras el Sevilla-Athletic de Bilbao, la prensa se rindió a él.”Pintinho”, Montero y la incorporación de Francisco enlazaría a Nervión con el arte.
 
El fan de Pelé, Garrincha o Zico fue uno de los primeros futbolistas en priorizar el trato al cuero frente a una “esclavitud” defensiva. Sería un referente en la élite que no seguía el canon de “mediocentro y cuentakilómetros”. Si bien su “mala cabeza”, según algunos, le trajo consecuencias negativas, el jugador brasileño fue respaldado por Manolo Cardo, con el que acabaría distanciado, dándole la confianza que necesitaba para, en contra de “principios predestinados al futbolista”, enlazar una estresante vida personal y futbolística.
 
Pasaría 4 temporadas en Nervión para luego fichar, en la temporada de 1985-1986 por el Cádiz (si bien había estado unos meses entre ambos clubes andaluces en el Flumiense). Un total de 5 temporadas en Andalucía, con máximo apogeo en el equipo hispalense, en las cuales “la samba andaluza” de la década de los 80 jugaría 97 partidos (con 19,4 partidos por temporada y 84,91 minutos por partido, acumulando 8236 en total) anotando 23 goles. Un jugador que no priorizaba el planteamiento defensivo en su juego tal y como podemos analizar en el número de sus amonestaciones (23 tarjetas amarillas y 2 rojas), una cifra baja para la demarcación del jugador brasileño.
 
  1. Buenas tardes, es un orgullo poder entrevistarle y hacer llegar a nuestros lectores tu experiencia. En primer lugar, ¿cómo recibió la llamada del Sevilla?
     
    Yo empecé jugando a fútbol sala en Río, en un club llamado América. Combinaba ello con el fútbol 11 en el Flumiense. El América me ayudaba económicamente, pero el Flumiense me hizo una especie de contrato profesional, por lo que me tuve que decantar. Entré en la residencia del Flumiense siendo un niño, con 12 años, y me fui pasados los 20 años al Vasco de Gama (en Marzo del 80). Entonces, vine a España a disputar el trofeo Colombino, campeonato veraniego que me sirvió como escaparate ante equipos españoles (si bien antes había disputado el Gampero o el trofeo Naranja). El Espanyol, el Sevilla… varios equipos me hicieron oferta, pero fue finalmente el Sevilla el que me convenció, a mí y a mi familia (y a mis abuelos, siempre he vivido con ellos), viniendo incluso a Brasil. Sevilla es una ciudad muy bonita, tenía mucha información sobre el equipo, la ciudad… y así fue como llegué aquí en Enero de 1981.
  1. El concepto de “correr, correr y más correr” se modificó un poco, por lo menos en muchos futbolistas, a partir de la unión entre la calidad y un trabajo defensivo no consistente en un “cuentakilómetros”. ¿Crees que corrías poco como te criticaban?
     
    La gente habla mucho… y es bueno que hablen (risas)… quizás porque no tienen la misma concepción que yo del fútbol.
     
    “Tiene que correr el balón, como vamos a correr más que él…”
     
    Era el típico jugador brasileño pero con un toque de balón un poco distinto. Tenía un poco de Xavi aparte. No quiero decir que fuera nada de lo normal, pero aprovechaba mis cualidades al máximo, y eso ha hecho que 34 años después aún me recuerden en las calles de Río.
  1. ¿Qué tal ve la regeneración de Brasil con Neymar al frente?
     
    Brasil tiene un problema grande. Y lo tiene porque solo es capaz de jugar al fútbol Neymar. Cuando se lesiona, vemos que ocurren debacles como la sucedida en Alemania en el Mundial. Una decepción para el pueblo brasileño… el segundo Mundial en tu país y otra derrota durísima y ridícula como en el 50… La forma en la que ocurrió la derrota contra Alemania fue humillante , la forma con la que se había tratado a los jugadores desde que llegaron no se correspondía con el juego y la actitud (menos mal que Alemania aflojó, si no nos meten 10 como mínimo… es la verdad).
     
    Yo no veo regeneración del equipo. Hace pocos días hemos perdido otra vez contra Chile (estoy temiendo que Brasil se quede fuera del Mundial, un combinado que aún no se ha visto fuera de uno). Siempre son los mismos jugadores (cambian 1 o 2, no se le dan oportunidades a los demás) y los entrenadores siempre focalizan el juego a Neymar. Es un grandísimo jugador y la estrella de Brasil, pero no podemos depender de él. Por ello, yo diferencio entre entrenador y técnico. Nosotros somos muy creativos, hemos apostado siempre por el fútbol bonito. Nos hace falta un técnico, entrenador es mucho más simple, porque material tenemos. A partir de ahí, la creatividad debe relucir, al igual que nuevos jugadores que lleguen, y apostar por un fútbol más lujoso en todas las líneas.
     
    Se debe perfeccionar la portería, en defensa vuelve Alves y Marcelo junto con Miranda (confío mucho en él), David Luiz y Thiago… tenemos buena delantera, aunque hay que recambiar a Fred , un delantero nato que siempre tendrá el olfato goleador pero que, debido a su edad, ha perdido la chispa…
    Además, los centrocampistas no son creativos. Luiz Gustavo, por ejemplo, es un jugador que no gusta a la mayoría de la afición. En mi época, y me lo dice la gente, los que jugábamos ahí defendíamos pero, cuando teníamos el balón, atacábamos. No se puede defender y después esconderse cuando se tiene el balón. Así es muy fácil jugar al fútbol.
     
    La gente quiere un fútbol bonito, un fútbol del Brasil de antes, que los jugadores jueguen bien en la selección, que al fin y al cabo es donde dejas tu huella… si no 34 años después no se acuerdan de ti… (risas).
  1. Centrándonos en el Sevilla. Un inicio un poco gris y un equipo que siempre resurge. ¿Cómo ves al equipo? ¿Qué le parecen las críticas a Emery?
    Como sevillista, ojalá que remonte. Es más, debe remontar a la fuerza en la clasificación. Debe ganar varios partidos para entrar en una dinámica positiva. Ahora mismo, le pasa igual que a mi equipo brasileño (Flumiense, que gana un partido y pierde otro, así sucesivamente). Para mí, el Sevilla tiene mejor plantilla que el año pasado. Pero la forma de jugar de Emery no me gusta (mi estilo de juego sería el de Jémez, salir desde atrás tocando, desparpajo…). Es un entrenador de resultados, no de un fútbol brillante. Aquí, en Andalucía, la gente es aficionada a un fútbol vistoso, a salir contento del estadio sea cual sea el resultado. Todo dependerá del juego del equipo y la credibilidad que de a la afición. Los jugadores y el entrenador deben enchufarse.
  1. Los Biris Norte se empezaron a engendrar como grupo de fans cuando llegó al Sevilla. ¿Cuál es tu opinión sobre ellos? Siempre es un tema conflictivo, que si censuras, que si “vallas”…
     
    Hombre, es muy importante… Un jugador gana mucha confianza cuando toca el balón y te aplauden. Te lo crees y sueles hacer las cosas mucho mejor. Si bien, tengo que matizar, en general, que temas conflictivos y críticas siempre llegan, pero los Biris ganan muchos partidos y, los que vengan al estadio a animar, bienvenidos sean. Los que vengan a buscar bronca, que se vaya.
  1. ¿Qué ha cambiado en el fútbol de antes y ahora? ¿Qué Sevilla vemos ahora respecto al del pasado?
     
    ¿Qué ha cambiado? Yo no veo ningún cambio. Ahora, quizás, es más físico, pero nada importante. Los planteamientos tácticos son similares y eso no va a variar mucho. Si hay una diferencia notable. Antes solo podían jugar dos extranjeros por club y, ahora, como mínimo, hay diez. La igualdad de antes no es la misma de ahora en la cabeza de la tabla por ello. Por lo demás, todo sigue parecido.
  1. También jugaste una temporada en el Cádiz… ¿Qué recuerda de su paso por la ciudad gaditana?
     
    Me fui a Flumiense en Septiembre, tras un problema con Manolo Cardo, pero estuve poco tiempo, ya que tenía mi vida aquí. Me vine a Andalucía en Marzo y empecé a entrenar por mi cuenta. Iba a Rota con un amigo y, un día de esos, me ofrecieron firmar con el Cádiz. Acepté, no estaba muy lejos de Sevilla… (risas). La verdad es que fue un año muy bonito (tengo muchos amigos en la tacita).A la siguiente campaña, la 1986-1987, jugué en el Farense portugúes (también cerca de Sevilla, aunque antes había que ir en barco). Otra temporada muy especial. Vivía en Albufeira, cerca de Faro, y tengo un cariño muy grande a todo el Algarve portugués y, siempre que puedo, me escapo hacia allí.
     
  2. Por último, un tema curioso. Su afán por lanzar las penas máximas por la escuadra era algo notable. ¿Superstición?
     
    (risas) Parcialmente, tiraba las penas máximas por la escuadra. Pero eso solo ocurría cuando el portero era bajito y se la podía lanzar por arriba (incluso Esnaola , portero del Betis, no me habla… ) Si el portero era alto, intentaba chutar pegada al palo, que rozase. Solo fallé 3 tiros dentro del área y contra porteros altos: contra el Real Madrid en el Bernabéu, otro contra el Sporting de Portugal durante la UEFA, y otro contra el Salamanca (o Valladolid)
 
Al finalizar la entrevista, Pintinho nos “enfrenta” a dos equipos clásicos del Sevilla, uno del siglo XXI y otro formado por jugadores anteriores y contemporáneos a su época.
 
Por una parte, jugarían: Buyo; Nimo (o Toño), Serna (o Gallego), Álvarez; San José (o Ita); Francisco, Goicoechea (incluso Pintinho puede aparecer… risas), Rubio; Bertoni, Acosta y Alsa.
 

 

En otro equipo, jugarían: Palop; Alves, Alfaro, Navarro, Puerta; Jesús Navas, Renato, Maresca, Reyes; Kanoute y Luís Fabiano.
 
A continuación, unos vídeos resumirán el estilo de juego de Pintinho. Un jugador que ha dejado su marca en el fútbol español.
 
 

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