OPINION EN DEMOCRACIA

Ya bastante se ha hablado de lo que esperamos, anhelamos, soñamos y deseamos que fuera la democracia que nos merecemos. Pero ¿Hemos hablado de lo que ...
publicado por
Juan Sebastian Becerra avatar
hace karma
0

Ya bastante se ha hablado de lo que esperamos, anhelamos, soñamos y deseamos que fuera la democracia que nos merecemos. Pero ¿Hemos hablado de lo que entendemos por Democracia?, hoy por hoy creo que vale la pena que establezcamos el debate.

Tendríamos que comenzar por la raíz etimológica, la palabra democracia está compuesta por: demos = pueblo y kratos = poder; es decir, “poder del pueblo”.

La tendencia a implementar modelos de gobierno donde la opinión popular sea considerada, aparece desde los años 500 a.c. cuando en Atenas, lo atenienses eligieron a Clistenes, para que creara una nueva forma de gobierno, con la condición de que permitiera al pueblo tomar parte de las decisiones políticas, y estos fueron los inicios de la democracia.

Pensar que debemos conformarnos con una definición de hace 2500 años me hace profundamente inconforme. A Dios debemos agradecer que nuestra especie ha evolucionado, y con su evolución ha habido cambios profundos en la forma en como vemos y entendemos las cosas. Y es así como podemos ver nuevas concepciones de un término tan mancillado.

En un contexto de pluralidad y de constante crecimiento de la población, se hace extremadamente difícil que el 100% de la gente pueda ser consultada sobre cada hecho que requiera de una opinión, y aun cuando la masificación de los medios para recolectar esas opiniones están cada vez ampliando más su espectro de acción, es imposible que el 100% de la población esté de acuerdo en una determinada posición. Ante esta amenaza al sistema, se ha convenido que una mayoría elija a una persona, o grupo de personas, que serán los depositarios del poder, y quienes en representación de la totalidad tomarán la mayoría de las decisiones.

La modernidad nos ha regalado la posibilidad de recolectar la opinión popular por medio de avanzados mecanismos de escrutinio, en Venezuela nos jactamos de decir que tenemos un sistema completamente automatizado, el mejor del mundo, debería servir de manera muy eficiente a la hora de recolectar la opinión del pueblo sobre los asuntos políticos relevantes de la nación, y hacer que prevalezca la intención de la mayoría. Hasta aquí podríamos convenir que tenemos un sistema de gobierno democrático.

Pero no puedo dejar de hacerme varias preguntas, ¿Qué debe garantizar el sistema democrático para las minorías? ¿Deben ser o no representadas al igual que las mayorías? ¿Qué hace el sistema con la opinión de las minorías?

En sentido lógico, es de suponer que si democracia es el poder para el pueblo, y que la minoría por ser minoría no dejan de ser pueblo, lo más lógico sería que la opinión de la minoría sea también tomada en cuenta, y aunque la minoría tenga su representación, la mayoría debería también recoger y representar lo que la minoría necesita. Siendo de cualquier otra manera ya deja de ser democracia, esto nos deja una característica de la democracia muy romántica, en donde gobierna la mayoría, pero se escucha y respeta la opinión de la minoría por lo cual se debe preservar su derecho a expresarse.

Si a lo anterior le sumamos un caso hipotético en el cual un hipotético gobierno, sistemáticamente trabajara en limitar la capacidad de expresión de la hipotética minoría disidente, cierre o confisque medios de comunicación que servían de ventana para la opinión de esa hipotética minoría disidente, considere un acto delictivo y castigue a los representantes de la hipotética minoría disidente por el simple hecho de expresarse, infunda temor entre los tenedores de medios y promueva la autocensura, no garantice la sobrevivencia de medios impresos y no liquide las divisas para la importación del papel, incluso silencie y despida a sus propios seguidores que se atrevan a opinar de manera diferente, y aun así mantenga una campaña donde se victimice y culpe a los pocos medios de comunicación de la aparición de todos sus males, hay mucho que opinar sobre el talente democrático de ese hipotético gobierno.

Menos mal, ese caso no es el nuestro ¿Verdad?, aquí las leyes y nuestra constitución consagran el derecho a la libertad de expresión, nuestros gobernantes fueron electos por una hipotética mayoría, los medios de comunicación están en un hipotético equilibrio entre las diversas opiniones, estamos en una hipotética bonanza y un hipotético éxito de nuestra gestión económica, por lo que tenemos un hipotético abastecimiento de todos los bienes que necesitamos incluyendo papel para la prensa escrita, no veo por qué nos quejamos. ¿Podemos seguir viviendo en esta hipotética democracia?

Por: Juan Sebastián Becerra

Twitter: @sebastianb45